La cocina gallega, tiene caracterÃsticas muy propias y ha debido mantenerse durante siglos dentro de unos lÃmites muy concretos.La carne de cerdo domina en la cocina gallega, La matanza del puerco sigue siendo una de las bases de la alimentación en nuestra zona.El dÃa de la matanza se come el hÃgado, generalmente frÃo, encebollado, y se aprovecha la sangre, para hacer las filloas de sangre.Al dÃa siguiente de la matanza, se parte el cerdo y se salan tocinos, jamones, lacones, costilla, soa, cachucha…. Y en la cocina se pica la carne para los chorizos que se hacen en grandes potas, generalmente de hierro, para obtener manteca de cerdo y los chicharrones se derriten las partes grasas.La zorza, amasandola con ajo, sal, pimentón dulce y picante, y en muchas partes con un poco de orégano. Los chorizos, se ahúman con ramallos de loureiro, y se ponen a secar junto a las campanas de las cocinas, o en cuartos especiales para ello. Se pueden consumir crudos, cocidos o asados.


También en Pigarzos, nos gusta el pulpo, los gallegos somos muy pulpeiros, al estilo de las ferias, cocido, con pimentón, aceite de oliva, y no podÃan faltar las patatas para acompañarlo.El surtido de empanadas, con sus distintos rellenos, de lomo, de raxo, de congrio, los mejillones, de xoubas, de bacalao, de pollo y conejo.Tambien se pueden preparar las masas de la empanada con harina de maÃz, como la empanada de berberechos.

A parte tambien contamos con el mejor pescado y marisco. Las ostras, langosta, choquitos, cigalas, vieiras, las navajas, almejas, berberechos y nécoras.

También contamos con el vino de las RÃas Baixas, o vino hecho en casa.Y la queimada… se hace quemando aguardiente, azúcar blanco fino, cortezas de limón, algunos granos de café, al tiempo, se recita el famoso conjuro.

En Pigarzos se come el mejor caldo gallego, con berzas o grelos, se cuece la carne, con sus chorizos, patatas, garbanzos, petotes. Y para acompañarlo ¡un buen pan de millo!.

Y para las meriendas, tenemos las sardiñadas acompañandolas con un buen vino blanco, y con el pan de millo que se empapa de la grasa de la sardina.como dice el refrán: “A sardiña, en San Juan, molla o pan”.